Un ataque suicida contra cuartel deja 67 personas muertas en Mali

n la mañana de este miércoles, un suicida a bordo de un coche cargado de explosivos mató a 67 personas en un cuartel militar de Gao (norte de Mali), en un atentado que pone de manifiesto la fragilidad y la poca capacidad de previsión que tiene país.

En el campamento se encontraban, en ese momento, unos 600 combatientes del ejército y de las milicias tuaregs, que estaban punto de salir en las nuevas “patrullas conjuntas” que buscan estabilizar la región de Gao.

Ningún grupo ha reivindicado hasta el momento el atentado, aunque el ‘modus operandi’ se asemeja al de los distintos grupos yihadistas que operan en Mali y acosan constantemente al ejército nacional y a la misión de la ONU (Minusma).
Todavía no hay una cifra oficial de víctimas, pero fuentes médicas y militares contactadas por Efe coincidieron en la cifra de muertos: 67. Fuentes militares explicaron que el coche bomba iba camuflado con los mismos colores de los vehículos de las fuerzas de ese cuartel, por lo que pudo entrar sin llamar la atención.

El sitio atacado pertenece al denominado Mecanismo Operacional de Coordinación (MOC), que agrupa a fuerzas gubernamentales y grupos armados locales, y cuya misión es la protección y la estabilidad de la región de Gao, tal como lo estipula el acuerdo de paz firmado entre esas partes.

El acuerdo fue firmado en mayo de 2015 en Argel por el Gobierno maliense, la Coordinadora de Movimientos del Azawad (CMA), que representa a la mayoría de los insurgentes separatistas tuaregs, y las milicias unionistas pro gubernamentales del Gatia.

Testigos explicaron a Efe que la magnitud de la explosión, que causó una nube de polvo por toda la ciudad, provocó un gran caos, lo que llevó al cierre de locales comerciales y escuelas. Además, agregó que los hospitales estaban desbordados de heridos, varios de ellos en estado grave, y que las autoridades sanitarias lanzaron llamados de urgencia para donar sangre.

En su primera reacción, el presidente maliense, Ibrahim Boubacar Keita, decretó un duelo nacional de tres días por las víctimas del atentado y ordenó a su ministro de Defensa, Abdoulaye Idrissa Maiga, desplazarse a Gao para evaluar la situación sobre el terreno.

La MINUSMA, que condenó ese ataque “cobarde”, dijo que no reducirá esfuerzos en apoyar el proceso de paz en el país. Además de los continuos ataques del grupo yihadista Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y de sus filiales contra las fuerzas malienses, Gao es escenario de enfrentamientos intermitentes entre grupos armados locales pese al acuerdo de paz

El pasado 20 de noviembre se celebraron elecciones locales en el país, pero, por el deterioro de la situación de seguridad, una gran parte de la región de Gao, entre otras zonas, no votó en los comicios, lo que da una idea de la situación que se vive en la región.

Entre tanto, hoy se reúne en Nueva York el Consejo de Seguridad de la ONU para analizar un informe del Secretario General de Naciones Unidas sobre la situación actual en Mali, que preocupa a la comunidad internacional.

(EFE).

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