Preocupación en La Libertad por mancha hidrocarburífera

Una mancha tornasol y aceitosa en el mar, como describen los moradores del sector Puerto Rico de La Libertad, generó preocupación y motivó ayer la activación del Comité de Operaciones de Emergencias (COE) cantonal. Esto último por los intensos olores a hidrocarburos que se percibían y que presuntamente tendrían origen al inicio del malecón de la La Libertad, en Santa Elena.

Con el análisis en el sitio se preveía conocer el origen de la mancha, según funcionarios.

El golpe de las olas contra el enrocado, sobre el que está construido el malecón, puso en evidencia la situación, notificada a las autoridades cantonales, que la noche del miércoles último sesionaron como COE cantonal. Ayer se cerró el acceso al área hasta que se determine de qué se trata y qué acciones se tomarán.

El área acordonada con cinta amarilla, que señala peligro, va desde la intersección de la av. 9 de Octubre con la calle Malecón hasta la intersección del malecón con la calle Salomón Pinoargote, a la altura del hotel Terraza Malecón.

Según vecinos, en las últimas semanas se perciben fuertes olores a hidrocarburos.

“Estamos afectados (en la salud). En las noches se prende palo santo, pero así no se puede vivir. Algunas personas hemos salido de nuestras casas, hay niños pequeños en el sector y esto, además, afecta al turismo”, contó Miriam Valdiviezo.

En el área acordonada funcionan también la agencia de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones, una institución educativa, un club deportivo y una isla de venta de comidas rápidas.

Bélgica Moncada, alcaldesa (e), dijo ayer que se tomarían tres muestras de agua para determinar qué tipo de material es y los riesgos contaminantes que existirían.

“Nos reunimos con Petroecuador, Hidrocarburos, Ambiente y otras instituciones, por la gran preocupación existente”, agregó Moncada. Ella sostuvo que ya existe un informe de Petroecuador.

“Esto ha desencadenado que varias personas del sector tengan problemas de respiración, mayoritariamente en niños, mujeres y adultos mayores. Sabemos que se está evaluando si es algo natural o provocado”, manifestó Diego Samaniego, habitante del sector.

“Esto daña la imagen de la ciudad, qué van a pensar”, agregó Samaniego y dijo que espera no se le eche la culpa a otros.

“A los niños hay que sacarlos corriendo cuando hay los olores fuertes; como moradores vamos a estar pendientes porque queremos una respuesta inmediata, no se puede respirar”, señaló Víctor Chilán, quien habita en el sector desde hace 28 años. Según él, es la primera vez que perciben este tipo de olores.

Vía El Universo

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