Parlamento venezolano busca destitución de jueces que lo desconocen

La mayoría opositora del Parlamento venezolano inició este miércoles un proceso para destituir a magistrados del máximo tribunal de justicia, que tiene escasas posibilidades de prosperar ante el poderoso muro institucional chavista.

En un clima político cada vez más tenso, el debate se centró en la acusación de que los jueces perpetraron un “golpe de Estado” contra el Legislativo, atado de manos pues el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) lo declaró en desacato en enero de 2016 y ha anulado todas sus decisiones.

Los alrededores del hemiciclo, en el centro de Caracas fueron militarizados, constató la AFP, luego de que el martes una protesta opositora que reunió a unas mil personas degeneró en actos de violencia, que según sus organizadores dejaron medio centenar de heridos -uno baleado- y una docena de detenidos.

Este miércoles enfrentamientos entre la policía y estudiantes universitarios que protestaban contra el TSJ en San Cristóbal (frontera oeste con Colombia) se saldaron con una decena de manifestantes y dos agentes lesionados, comprobó la AFP.

La bancada acusa a los jueces de “golpe” después de que fueran más lejos la semana pasada, al emitir dos sentencias con las cuales asumieron los poderes de la Asamblea y retiraron la inmunidad a los diputados.

En medio de un fuerte rechazo internacional, la corte -acusada de servir al presidente socialista Nicolás Maduro- anuló los fallos parcialmente el sábado.

“Nuestra lucha es por devolverle a la Asamblea sus competencias, el golpe de Estado no es solo contra la Asamblea sino contra el pueblo”, dijo durante el debate el presidente del Parlamento, Julio Borges, refiriéndose a la aguda crisis socioeconómica.

“Ustedes no pueden por ninguna razón (…) destituirlos sin violar la Constitución”, replicó Héctor Rodríguez, jefe de la bancada chavista, que llegó a mitad de la sesión. El oficialismo, que denuncia un “golpe parlamentario”, solo ha asistido a tres debates este año alegando el “desacato” de su contraparte.

Escasas posibilidades

Las probabilidades de remoción de los jueces son escasas, pues dependen del Poder Moral, integrado por la Fiscalía General, la Defensoría del Pueblo y la Contraloría, cercanas al gobierno.

La fiscal general, Luisa Ortega, consideró los dictámenes de la semana pasada como una “ruptura del orden constitucional”, lo que abrió una fisura en el oficialismo e impulsó la ofensiva opositora.

Pero para que el Poder Moral declare que los magistrados cometieron una “falta grave” y el caso sea resuelto por el Parlamento, se requiere el voto de al menos dos de sus tres integrantes.

Ya el defensor del pueblo, Tarek William Saab, descartó una “ruptura constitucional”. Aún así, la Asamblea pidió este miércoles al Poder Moral calificar la “falta grave” basado en la denuncia de la fiscal.

Salvo la Asamblea, el chavismo controla todos los poderes del Estado.

A esas trabas se suma el desacato declarado por el TSJ -que desconoce las actuaciones legislativas-, a raíz de la juramentación de tres diputados acusados de fraude electoral.

“Hay democracia”

Además del proceso contra los magistrados, la cámara aprobó otro acuerdo para lograr elecciones y la liberación de “presos políticos”.

Maduro descarta un adelanto de los comicios presidenciales, pautados para diciembre de 2018. Los de gobernadores fueron pospuestos para este año, pero no tienen fecha.

La intervención del líder chavista fue interrumpida por un coro opositor. “¡Ustedes son golpistas, lo dice la fiscal!”, a lo que Rodríguez respondió: “El grito de ustedes demuestra que hay democracia”.

Ante el poderío institucional del oficialismo, la mayoría opositora instó a mantenerse en protesta “hasta que se recupere la democracia”.

Borges reiteró igualmente su llamado a los militares a “hacer que se cumpla la Constitución”, siguiendo el ejemplo de la fiscal.

“Señores de la Fuerza Armada (…), no le tengan miedo al pueblo que es el último que tiene que hablar para (…) que el voto se convierta en una llave que abra esa puerta del futuro”, expresó el jefe parlamentario.

En los exteriores del palacio, decenas de chavistas protestaron con cohetes de pólvora que retumbaron en la sala al final de la sesión. Los diputados tuvieron que salir por una puerta alterna.

Para este jueves están convocadas nuevas manifestaciones opositoras y oficialistas en Caracas.

Las más recientes pasaron factura a los diputados opositores: Juan Guaidó llegó este miércoles con un brazo enyesado y Juan Requesens con varios puntos de sutura en la frente.

AFP

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