La naturaleza se ensaña otra vez con Manabí y otras 3 provincias.

La estación invernal azota más a cuatro provincias. Las inundaciones recientes han causado estragos en barrios, instituciones educativas, carreteras, puentes, incluso en subestaciones eléctricas.

En Manabí, donde aún se trabaja para levantar a la provincia que el año pasado se vio afectada por el terremoto, ayer se suspendieron las clases en los cantones Puerto López, Paján, Jipijapa y Pichincha, entre otros, según informó el Ministerio de Educación.

En la comunidad San Eloy, cantón Rocafuerte, Rosario Mendoza no envió a sus nietos a la escuela. Deslizamientos a la altura del poblado Las Cañitas (Sucre) impidieron el tránsito vehicular y con ello la movilización de las personas. “Ya deben terminar las clases, los niños no pueden ir a coger carros, hay deslizamientos”, declaró.

Ángela García vive en la zona urbana de Portoviejo, pero también consideró que las clases ya deben culminar por la anegación parcial de sectores.

La fuerte lluvia de más de 8 horas provocó que su casa, en la ciudadela San Alejo, se inundara. Ella lamentó no haber podido rescatar mochilas ni uniformes de sus dos hijas.

La parroquia Guale, en Paján, quedó inundada en su totalidad, según Clara Zambrano, viceprefecta de Manabí, quien también reportó que la vía secundaria La Cancha-Río de Oro cedió unos 150 metros y que ayer maquinaria de la Prefectura hizo trabajos para que las familias de estas comunidades no quedaran incomunicadas.

Chone se inundó en un 80 por ciento. El agua incluso ingresó al patio de la subestación eléctrica, por lo que allí se colocó una barrera de tierra.

Veintitrés viviendas y alrededor de 60 personas, entre adultos y menores, resultaron afectadas por los deslaves del cerro y la creciente del estero Pueblo Nuevo, en San Pablo.

En Santa Elena, la lluvia de la noche del martes y madrugada de ayer afectó varios sectores de Salinas y La Libertad.

La precipitación causó la creciente de ríos que por muchos años estuvieron secos. Por ello, comunas como Salanguillo y La Clementina, en Colonche, quedaron incomunicadas.

Habitantes como Manuel Malavé pidieron ayuda urgente, pues el río Javita cubrió las partes bajas de los poblados.

La vía Chanduy-Tugaduaja cedió en un tramo. Además, se reportaron deslaves en vías hacia Manglaralto y en Cadeate.

En Guayas, un tramo de la vía Engabao-Puerto Engabao, en Playas, colapsó por la creciente del estero Suyuña, ayer. La fuerza del agua superó la resistencia de las 30 alcantarillas de 72 pulgadas que ya había instalado la Prefectura. En Babahoyo hay alerta por la creciente del río San Pablo.

Prensa Informa

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