La Historia: Drama de 9 personas aisladas por caída del puente a la Santay

“¡Corran de proa a popa, corran de proa a popa!”. Eran los gritos que se escucharon desde un megáfono del barco pesquero Patricia, mientras este se acercaba de costado hacia el puente basculante que une Guayaquil y la isla Santay, por la calle El Oro.

Eran las 15:40 de ayer. Rubén Paredes caminaba por el puente de retorno hacia Guayaquil cuando vio que el barco se aproximaba peligrosamente al puente. Una decena de personas circulaban en ese instante por la mitad de la estructura.

Un guardia del puente se había percatado de que el buque iba perdiendo el rumbo y alertó a una pareja que caminaba en el tramo al que se acercaba la embarcación. Ellos corrieron hacia la calle El Oro y segundos después se escuchó un estruendo. Otros desesperados corrieron al pie de la zona basculante por donde debió haber pasado el barco, que colisionó y derribó parte de la estructura, que costó más de $ 16 millones.

Personas que estaban en uno de los atracaderos cercanos al puente grabaron los momentos cuando el barco echaba una humareda negra y parecía ser llevado por la marea, una nave remolcadora busca arrastrarla y retoma su rumbo, sin embargo, siguió a la estructura, inaugurada hace solo tres años en el gobierno de Rafael Correa.

Antes de la colisión, los tripulantes corrieron hacia la proa y los dos que quedaron atrás saltaron al río. Ellos nadaron hacia el muelle de la Molinera y salieron ilesos y asustados por el muelle de esa empresa.

Con el derribo de uno de los tramos, nueve personas quedaron atrapadas en el centro del puente, donde se encuentra la parte basculante de la estructura, que permite el paso de embarcaciones.

Autoridades de distintas entidades de emergencia como bomberos, Autoridad de Tránsito Municipal, ECU-911 y Gobernación del Guayas llegaron al sitio del accidente.

El gobernador Francisco Cevallos dijo que en su intento por pasar sobre la parte del tramo basculante, la marea probablemente lanzó la embarcación a un costado y eso produjo que chocara con una parte del puente peatonal.

“La intención del barco era tratar de salir contra la embestida de la colisión; sin embargo, golpeó a lo largo de su longitud y se fue abajo el puente”, indicó José Marcos Vaca, capitán del puerto de Guayaquil.

Cevallos sostuvo que la embarcación se movilizaba sin permiso de un muelle a otro.

Al momento de la novedad, turistas recorrían el puente y habían pasado hasta la isla Santay. Mauricio Campos y Kevin Aguilar, de Otavalo, habían cruzado todo el puente de 800 metros cuando en la isla se enteraron del colapso. Campos contó que cuando cruzaron les dijeron que pasaran rápido porque se abriría la parte basculante.

Ellos como el resto de visitantes debieron ser evacuados de la isla hacia Guayaquil en botes. También en el río Guayas, embarcaciones de Bomberos y Guardacostas se mantenían navegando el río para observar posibles víctimas. La Armada indicó que tres unidades de la Capitanía del Puerto fueron derivadas para dar apoyo e investigar motivos del accidente.

A través de Twitter, el presidente Lenín Moreno descartó víctimas y heridos e indicó: “Estamos trabajando en las soluciones”. Con ayuda de personal de Bomberos, GIR y Marina, que emplearon arneses, las nueve personas, entre esos dos menores, fueron rescatadas vía marítima, luego de más de cuatro horas, a las 20:15. (I)

Estructura
El puente basculante que une Guayaquil y la isla Santay fue inaugurado en el 2014, durante el gobierno de Rafael Correa. Tiene una extensión de 840 metros de longitud por 4,50 metros de ancho y su construcción representó $ 16,78 millones, según el Servicio de Contratación de Obras. En la parte central, el puente fue diseñado con unas hojas basculantes para permitir el paso de barcos. El tramo que se llevó ayer la embarcación pesquera Patricia es el que se inicia en la calle El Oro, junto a la Molinera.

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