Fiesta en casa incautada de exgerente de Petroecuador

El silencio se rompió abruptamente la noche de ayer en la casa incautada al exgerente de Petroecuador Álex Bravo. Las voces estridentes de mujeres apenas permitían escuchar en el exterior el vallenato que amenizaba la fiesta.

La noche de este miércoles avanzaba en las calles Cedros y Tamarindos, en el sur de Esmeraldas, justo frente a las villas de la estatal petrolera. Pero la aparente normalidad se rompió cuando llegó la Policía para confirmar que en ese lujoso inmueble, que es parte de la evidencia en el proceso por corrupción que ha bañado a Petroecuador, había una fiesta.

Desde el interior, dos hombres salieron a recibir a los uniformados. Uno llevaba en su mano derecha un vaso con hielo, mientras con la izquierda trataba de impedir el ingreso de familiares de Bravo, quienes insistían en que el bien no le pertenece. “Tampoco es suyo”, increpó el sujeto.

“Hagan la denuncia con los jueces”, desafiaba con voz gangosa y, con más fuerza, quería cerrar el portón café. Previamente, su compañero de fiesta justificaba ante los policías que estaban celebrando una “reunión de Navidad y Año Nuevo”. Después la puerta se cerró y todo quedó en silencio por unos minutos.

De pronto, cuatro mujeres y los dos hombres abandonaron el inmueble. Ninguno abordó los carros de lujo, dos de ellos sin placas, que permanecieron estacionados en la polvorienta calle de la ciudadela, que hasta la 01:00 de hoy vio rota su tranquilidad.

Cuando el reloj marcaba las 23:40 y el fiscal de turno, Diego Pérez Gallo, estaba en la casa, una mujer perfumada, que lucía un vestido corto, amarillo y ceñido al cuerpo, llegó en un taxi y se llevó el auto estacionado en la puerta de la casa del exfuncionario, detenido desde el 16 de mayo en Quito.

La mujer entró en la casa, salió luego de unos cuatro minutos, abrió la puerta, arregló el retrovisor del auto y se alejó del lugar. Un momento después, a las 00:23 de hoy, dos policías de servicio urbano escoltaron hasta el patrullero a dos supuestos funcionarios del Servicio de Gestión Inmobiliaria del Sector Público (Inmobiliar).

Ambos salieron con la cabeza gacha. La escena se repitió con los otros cuatro sujetos que, tras la orden del Fiscal, quedaron retenidos por 8 horas para investigación. Similar disposición se aplicó a las dos mujeres que se cubrieron el rostro con suéteres y abordaron la camioneta policial, que estuvo estacionada detrás del auto rojo con el sello de Inmobiliar.

“Aparentemente funcionarios de Inmobiliar estaban en el interior de dicho inmueble realizando actividades muy diversas…”, detalló al final del operativo el Fiscal, tras aclarar que la casa, que estaba bajo custodia de la propia empresa Inmobiliar, temporalmente queda con vigilancia policial.

Para evitar más manipulación de evidencias, se dispuso la colocación de sellos de seguridad en las puertas de acceso. Previamente, agentes de Criminalística policial fijaron las evidencias.

De acuerdo con el personal policial que ingresó a la casa incautada a Álex Bravo, en la casa se encontraron botellas de whisky.

Uno de los familiares de Bravo que también tuvo acceso al inmueble comentó que las mujeres retenidas estaban en uno de los cuatros junto a algunas maletas. Él presumía en ese momento que se habría violentado una caja fuerte.

Fuente: La Hora.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.