El padre de la revolución cubana murió el viernes a los 90 años

Fidel Castro, el padre de la Revolución Cubana y uno de los protagonistas del siglo XX, murió a los 90 años, anunció su hermano, el presidente Raúl Castro, poco antes de la medianoche del viernes.

En febrero de 2008 renunció definitivamente a la presidencia de Cuba y en abril de 2011 a la jefatura del gobernante Partido Comunista (único). Su enfermedad y delegación del mando abrieron una nueva etapa en la historia de Cuba, con perspectivas de cambios económicos, aunque no políticos, bajo el gobierno de Raúl Castro. Cinco años menor, Raúl Castro se esmeró en reformar el ineficiente y agotado modelo socialista de corte soviético, instaurado tras el triunfo de la revolución, el 1 de enero 1959.

El Gobierno cubano decretó nueve días de duelo.

Flanqueado por la vieja guardia del partido y de los militares, Raúl Castro, que fue jefe de las Fuerzas Armadas de 1959 a 2008, encara los retos de preparar el relevo de la generación histórica de la revolución, vencer resistencias a las reformas y afianzar al gobierno colectivo con el que sustituyó al unipersonal de su hermano.

Esta fue la alocución, en donde el presidente Raúl Castro anunció la muerte de su hermano:

Fidel Castro instauró un régimen marxista-leninista a sólo 150 km de las costas de Estados Unidos, y se alió con su enemigo acérrimo, la entonces Unión Soviética.

Con mano de hierro, gobernó 47 años la isla y siguió siendo el máximo guía del régimen después de que enfermó y entregó el mando a su hermano Raúl, cinco años menor, el 31 de julio de 2006.

Irrumpió en la historia el 1 de enero de 1959 cuando, al frente de un ejército de “barbudos”, derrocó al dictador Fulgencio Batista, tras 25 meses de lucha en la Sierra Maestra. Bajo su mando, Cuba protagonizó la crisis de los misiles, se convirtió en santuario de la izquierda latinoamericana, y envió a sus tropas a África para defender al gobierno izquierdista de Angola contra las fuerzas del apartheid sudafricano.

Fidel dirigió los destinos de los cubanos, para unos como un padre protector, para otros como un patrón severo y mesiánico. Bajo su gobierno nació 70 % de los 11,1 millones de habitantes de la isla.

Sus opositores lo vieron como un implacable dictador que confiscó libertades y propiedades, sometió a la población a penurias económicas y no admitió el disenso. Más de 1,5 millones de cubanos partieron al exilio.

Para sus admiradores fue un paradigma de justicia social y solidaridad con el Tercer Mundo, que elevó a Cuba a potencia mundial en deporte, con niveles de salud y educación descollantes en América Latina.

Nació en la aldea oriental de Birán el 13 de agosto de 1926, tercero de siete hijos del inmigrante español y terrateniente Ángel Castro y de la campesina cubana Lina Ruz. Fidel forjó su disciplina en escuelas jesuitas y moldeó su rebeldía en la Universidad de La Habana, donde ingresó en 1945, graduándose de abogado en 1950.

Prendió la mecha de la revolución el 26 de julio de 1953, cuando con un centenar de seguidores intentó tomar por asalto el Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba.

Fidel dirigió los destinos de los cubanos, para unos como un padre protector, para otros como un patrón severo y mesiánico. Bajo su gobierno nació 70 % de los 11,1 millones de habitantes de la isla.

Sus opositores lo vieron como un implacable dictador que confiscó libertades y propiedades, sometió a la población a penurias económicas y no admitió el disenso. Más de 1,5 millones de cubanos partieron al exilio.

Para sus admiradores fue un paradigma de justicia social y solidaridad con el Tercer Mundo, que elevó a Cuba a potencia mundial en deporte, con niveles de salud y educación descollantes en América Latina.

Nació en la aldea oriental de Birán el 13 de agosto de 1926, tercero de siete hijos del inmigrante español y terrateniente Ángel Castro y de la campesina cubana Lina Ruz. Fidel forjó su disciplina en escuelas jesuitas y moldeó su rebeldía en la Universidad de La Habana, donde ingresó en 1945, graduándose de abogado en 1950.

Prendió la mecha de la revolución el 26 de julio de 1953, cuando con un centenar de seguidores intentó tomar por asalto el Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba.

Tras salir de la cárcel en 1955 partió a México y regresó a la isla al mando de 82 hombres, entre ellos el argentino Ernesto Che Guevara y su hermano Raúl, en un accidentado desembarco el 2 diciembre de 1956 para iniciar la lucha guerrillera que derrocó a Batista.

Sobrevivió a la invasión de Bahía de Cochinos en 1961, a la crisis de los misiles en 1962 y a la desintegración de la Unión Soviética en 1991. Una decena de ocupantes de la Casa Blanca -desde Dwight Eisenhower a George W. Bush- buscaron derrocarlo, hasta que Barack Obama en 2014 anunció el fin de la hostilidad hacia Cuba.

AFP

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.