Efectos de lluvias, otra vez en Santa Elena y Manabí

Una decena de casas y parte de la escuela Miguel H. Alcívar de la parroquia Río Chico resultaron anegadas ayer tras la fuerte lluvia que cayó en esta localidad y otras de Manabí.

Los mayores problemas se evidenciaron en sectores como Los Ebanitos, Chacras Afuera y San Andrés, según Milton Zambrano, jefe del Cuerpo de Bomberos de la parroquia Pueblo Nuevo y de Río Chico.

Indicó que las familias han perdido electrodomésticos que fueron arrasados por la fuerza del agua o que se dañaron, también hay afectaciones en cultivos. Si bien no ha habido evacuaciones, algunas familias cuyas casas quedaron anegadas procuraron reubicarse en familias acogientes.

La cifra de casas afectadas por crecidas de río y lluvias sería mayor, reconoció Zambrano, quien agregó que por tener vehículos dañados no han podido acceder a otros recintos.

En la vía Portoviejo-El Rodeo también se cerró el paso en forma momentánea debido al deslizamiento de tierra. Además en varios sectores del casco urbano de la capital manabita se registraron inconvenientes como en la ciudadela San Gregorio, donde algunas casas resultaron inundadas.

Cuadrillas del Municipio de Portoviejo trabajaron en las avenidas Mariscal de Ayacucho y Guayaquil. Allí incluso un auto quedó atrapado en medio del fango. El Cabildo indicó que el fuerte temporal que soporta este cantón es el peor de las últimas dos décadas.

En Montecristi, en el sector Colinas del Porvenir, en la vía a Portoviejo, algunas casas quedaron anegadas. Y en Flavio Alfaro se volvieron a inundar barrios y ciudadelas. El río Pescadillo, Rancho Quemado y una quebrada se desbordaron, afectando a más de 30 viviendas, informó Eduardo Cedeño, alcalde y presidente del COE.

Los estragos de las lluvias volvieron a la provincia de Santa Elena. Una lluvia que duró 45 minutos anegó sectores de Santa Elena, La Libertad y parte de Salinas.

Vehículos atascados en el lodo, familias sin poder salir de sus hogares y calles llenas de agua fueron el escenario en barrios como Alberto Spencer de Santa Elena; Los Tulipanes, Las Minas, Virgen del Carmen, Manabí, La Esperanza, 5 de Junio, Gral. Enríquez Gallo, en La Libertad, y en sectores de la parroquia José Luis Tamayo y Santa Rosa, en Salinas.

Moradores del barrio Manabí, en La Libertad, también tuvieron que lidiar con fuertes vientos que levantaron planchas de zinc y generaron temor en viviendas de construcción mixta y negocios.

Mientras que en la parroquia Alluriquín (Santo Domingo), el río Damas creció y arrasó con parte del muro que se construyó a raíz del desbordamiento que hubo el año pasado. Los vecinos de esa parroquia indicaron que el río alcanzó 4,5 metros de profundidad y desprendió con facilidad cerca de 40 metros del muro.

“Lo que exigimos es que se construya un (muro) definitivo”, indicó Williams Arteaga, presidente de la Junta Parroquial.

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