‘Con ingreso a clínica, Uribe Noguera quería obstruir a la justicia’

Durante casi siete horas, en una audiencia a puerta cerrada, una fiscal de la Unidad de Vida de la Fiscalía sustentó ante un juez de Paloquemao, en Bogotá, las razones por las que el arquitecto Rafael Uribe Noguera, señalado del atroz asesinato de la niña Yuliana Samboní, debía ser enviado a la cárcel.

Al final de esa sesión, sobre las dos de la mañana de ayer, el juez determinó que Uribe Noguera era un peligro para la sociedad y que debía ir preso.Desde este miércoles está en una celda de aislamiento de la cárcel La Picota, mientras que la camioneta con la que se cometió el secuestro y el apartamento donde apareció el cadáver de la niña de siete años fueron incautados por la Fiscalía.

Además de las pruebas que incriminan a Uribe Noguera con el crimen que sacude al país –versiones de los testigos que lo ubican en el sitio del secuestro, su camioneta grabada en video en los momentos del rapto y la aparición del cuerpo en el apartamento en el que había vivido hasta hace poco–, la fiscal sustentó como otra de las razones para enviarlo preso el intento por desviar la investigación y obstruir la acción de la justicia.

“Rafael Uribe Noguera estaba consciente el día de los hechos”, señaló la funcionaria. Acto seguido, mencionó informes de una de las clínicas a donde el señalado asesino se dirigió después del crimen y resaltó que el mismo sujeto dijo a los médicos que tenía dolores en el pecho y que había consumido grandes cantidades de droga y alcohol, a pesar de lo cual siempre se mostró alerta y consciente de sus respuestas.

“Todo indica que el consumo fue a las tres horas (antes de su llegada a la clínica) –dijo la fiscal–. (…) Fácilmente a esa hora habían llegado (al apartamento de los hechos) Francisco y su hermana Catalina (Uribe Noguera). Preciso en ese momento Rafael Uribe Noguera mete cocaína ¿Se mete cocaína para qué? Para obstruir la labor de los funcionarios de Policía Judicial y para no concurrir más adelante ante la justicia”. Y agregó la fiscal: “Luego, todo era infundado para su ingreso a la clínica psiquiátrica, para obstruir la justicia. Para que la Fiscalía frente al llamado urgente de la población no lo hallara apto y para que lo calificara como un acto de alucinación, tratando (…) de minimizar los efectos de sus actos”.

La Fiscalía asegura que los hermanos de Rafael Uribe Noguera estuvieron en el apartamento del crimen sobre las 3 y 40 de la tarde del domingo. Para ese momento ellos sabían que la Policía buscaba el carro del arquitecto por el secuestro de la menor.

Los dos fueron citados por el ente investigador para que aclararen por qué las autoridades solo fueron notificadas de la situación en el apartamento pasadas las siete de la noche.

Según el Gaula de la Policía, que intentaba ubicar a la niña, Francisco Uribe se comunicó sobre las 6:30 de la tarde para citar a sus agentes a la clínica a donde había llevado a su hermano por una supuesta sobredosis. Allí entregó la dirección del apartamento. El hallazgo del cadáver se produjo a las 8 y 40 de la noche. El apartamento es dúplex. En el segundo piso está el jacuzzi: en el compartimento de la maquinaria apareció el cuerpo, impregnado de aceite.

Los investigadores hallaron en el lugar una botella de aguardiente con huellas de Uribe Noguera y muchas colillas de cigarrillo, pero no se encontró rastro alguno de cocaína. También se investiga la versión de un vigilante, apoyada en cámaras de seguridad, que dijo a las autoridades que Uribe Noguera y sus hermanos habían salido caminando del edificio sobre las cuatro y quince de la tarde.
eltiempo.com.co

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