¿Cómo afectará el estado de salud de Clinton a la campaña?

Tras un fin de semana de tropiezos, de repente Hillary Clinton parece vulnerable en un momento crucial de su batalla con Donald Trump.

El perjudicial video de Clinton tambaleándose en los brazos de su equipo de seguridad convirtió drásticamente su estado de salud en un tema de campaña.

 El incidente también exacerba los problemas de transparencia que han afectado a la campaña de Clinton después de que se ocultara desde el viernes que la candidata demócrata tiene neumonía.

Pero el episodio del domingo fue el último de 48 horas muy complicadas para su campaña.

Sus ayudantes pasaron el sábado tratando de limpiar su comentario de que “la mitad” de los partidarios de Trump eran “deplorables”, calificándolos de racistas, sexistas y homófobos. La observación, por la que más tarde expresó su “pesar”, de repente unió a un Partido Republicano en torno a su divisivo candidato.

Ambos golpes llegaron justo en el peor momento para Clinton, mientras las encuestas muestran como Trump lidera en las encuestas y la presión se acumula antes del primer debate presidencial, en dos semanas.

Si este fin de semana será solo otro giro inesperado en una campaña que ha tenido todo, o ejercerá un impacto político perdurable, solo lo sabremos en los próximos días.

La candidata demócrata canceló un viaje a California programado para este lunes y martes. De la velocidad de su recuperación y la forma en que sus enemigos manejen el episodio dependerá en gran medida cómo respondan los votantes a su problema de salud.

Conscientes del impacto potencial

La campaña de Clinton era claramente consciente del impacto potencial del video. Después de descansar en el apartamento de su hija Chelsea, la candidata demócrata salió sonriendo, y por su propio pie en frente de las cámaras y dijo a los periodistas que estaba “fenomenal”.

La campaña también trató de fomentar un aire de normalidad diciendo que Clinton pasó un tiempo jugando con sus nietos mientras estuvo en casa de su hija.

Pero las horas de especulación e incertidumbre acerca de lo que le pasó desencadenaron un aire de crisis.

Cuando los detalles acerca de su condición finalmente se dieron a conocer, en forma de declaración del médico de Clinton emitida a través de la campaña, solo aumentaron las impresiones de falta de transparencia.

Trump, cuya cuenta de Twitter está normalmente muy activa, estaba inusualmente tranquila domingo. El candidato republicano había prometido no hacer campaña en el aniversario de los ataques terroristas pero su inusual silencio mantuvo el foco sobre Clinton durante todo el día.

Fuentes involucradas en la campaña de Trump dijeron que quería ser respetuoso sobre el problema de salud. El personal de la campaña fue instruido para no publicar nada negativo en redes sociales.

Teniendo en cuenta que Trump tiene 70 años y sería la persona de más edad en tomar posesión de su cargo si gana en noviembre, y Clinton sería la segunda de mayor edad, ambos candidatos se enfrentarán a la presión para ofrecer una explicación más completa sobre su salud.

Territorio difícil para los candidatos

Los problemas de salud son siempre un territorio difícil para los candidatos presidenciales, que se ven obligados a ceder la privacidad que las personas normales dan por sentado.

Desde que Clinton sufrió un coágulo de sangre y una conmoción cerebral después de un episodio de desmayo cerca del final de su mandato como secretario de Estado, en 2012, se ha enfrentado a un remolino de teorías de conspiración sobre su salud.

Ella bromeó sobre el tema en Jimmy Kimmel Live, de la cadena ABC, el mes pasado.

“Ya en octubre, el National Enquirer dijo que estaría muerta en seis meses. Así que con cada aliento que tomo, me siento como si tuviera una nueva oportunidad de vida”, dijo Clinton.

Si Clinton se ve obligada a tomar tiempo de descanso, le corresponderá a sus compañeros de alto perfil tomar el relevo. El presidente Barack Obama, por ejemplo, hará campaña el martes en Filadelfia. Su esposa, Michelle Obama, lo hará la próxima semana.

Las últimas encuestas muestran que la ventaja de Clinton se ha reducido drásticamente en las últimas semanas, en medio de la cobertura poco favorecedora de la controversia sobre su servidor de correo electrónico y la Fundación Clinton.

Una encuesta de CNN/ORC de la semana pasada tenía mostró que Trump se sitúa dos puntos por delante de Clinton. Sin embargo, en un rayo de sol para Clinton el domingo, una encuesta de ABC News/Washington Post la situó con un 5% por delante del republicano entre los posibles votantes.

Vía CNN

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